Categoría: Proyectos

Plataformas de trabajo adaptadas a bóvedas Iglesia Santa Ana de Carmona

En la primera fase se interviene, recupera y restaura la bóveda del presbiterio y el lateral oeste del crucero, devolviéndole su imagen original.

Presbiterio

Lateral Oeste del Crucero

En esta segunda fase vamos a acometer el montaje de la bóveda del crucero, utilizaremos el material montado en el presbiterio adaptándolo con pequeñas modificaciones al nuevo emplazamiento, posteriormente y una vez terminada la restauración del lateral oeste hemos pasado el andamio al lateral contratio.

A continuación, hemos montado en el lateral este para terminar con la instalación de una torre móvil de aluminio que daba acceso a los lunetos de la nave principal que se distribuyen a lo largo de los dos laterales de esta.

Utilizamos en estos casos el andamio multidireccional por su versatilidad y adaptación a los distintos niveles de trabajo. Cuando planteamos un trabajo de restauración de bóvedas y cúpulas sugerimos siempre realizar estructuras que se adapten a los diferentes niveles, os puedo asegurar que, pese a su dificultad, el acabado ha sido perfecto permitiendo a los restauradores realizar su quehacer de una forma cómoda y segura.

No somos propensos a crear una plataforma a un mismo nivel sobre la que otras empresas del sector sugieren la colocación de una torre móvil. Este planteamiento es de fácil ejecución y evidentemente de más bajo costo, pero el trabajo que se realiza limita el uso del andamio pues solo pueden intervenir los restauradores situados en dicha torre, además ésta tendrá que ir modificándose en altura para adaptarse al perímetro curvo de estos espacios, y el movimiento sobre la plataforma es cuestionable, ya que si no están perfectamente colocadas y selladas, se crean huecos por los que se pueden introducir las ruedas y provocar el vuelco de dicha torre.

La restauración se lleva a cabo desde la cornisa situada en el arranque de los arcos hasta los plementos de las bóvedas, se pretende descubrir el dibujo original de los sillares que en la actualidad permanecen ocultos por capas de pintura.

Fotos del montaje de plataformas de trabajo adaptadas a las bóvedas de la Iglesia de Santa Ana de Carmona

Crucero y lateral este:

Crucero

Lateral Este

Antigua Iglesia de Santa Ana de Carmona

La iglesia de Santa Ana es el único resto que ha llegado a la actualidad del antiguo convento de Santo Domingo. Este monasterio inicia su construcción en 1501, como una ermita en el extremo norte del arrabal carmonense.

Carmona 1668

Perteneciente a la orden de las dominicas, su edificación seguía la tipología constructiva habitual de la orden. Un patio central como claustro, rodeado de galerías perimetrales y con el templo en uno de sus laterales.

De este complejo conventual sólo queda la iglesia y el paraje donde estuvieron las dependencias monacales, a partir de 1840 y como consecuencia de la desamortización de Mendizábal, parte de sus instalaciones fueron utilizadas como cementerio local, el abandono y la ruina acabó con el resto.

Es una iglesia de planta de cruz latina con una sola nave (siendo la única que ofrece esta tipología en Carmona), conserva intacta la cabecera y el crucero que es el espacio más relevante del templo. En esta zona encontramos cuatro pilares de fábrica de ladrillo de los que se elevan cuatro grandes arcos ojivales sobre los que gravitan bóvedas de crucería labradas en piedra caliza. El intradós de estos se cubre con rosca de ladrillo. Los plementos se encuentran decorados con sillares dibujados y que actualmente permanecen semi cubiertos por capas de pintura. Los paramentos de los laterales del crucero muestran testigos de pinturas murales que los decoraban en toda su superficie. Se va a llevar a cabo una intervención que permita recuperar estas pinturas ocultas, devolviendo a este espacio una buena parte de su imagen original.

El presbiterio tenía una sencilla verja de forja y destaca la ventana ojival con arquivoltas de precisa ejecución, existiendo otra cegada en el ala oeste del crucero.

La nave central se cubría con un artesonado de fines del XVI, construido con la técnica de par y nudillo con múltiples lazos de a ocho. Este artesonado se ocultó en época barroca mediante una falsa bóveda de cañón con lunetos, desplomada recientemente.

Su cubierta en el tramo del crucero y el presbiterio presenta azoteas con fuertes pendientes que desaguan mediante sencillas gárgolas de piedra. La nave central se protege con un tejado a dos aguas. Sus muros perimetrales se construyeron con fábrica de ladrillo y tapial y se soportan con doce grandes contrafuertes.

La portada principal, a los pies de la nave, data de los primeros años del XVII, siendo una sencilla muestra del arte mudéjar. En la fachada Este de la nave se encuentra la única puerta actualmente practicable, y que tiene traza barroca.

A partir de 1840 las imágenes de Santa Ana y San Javier fueron trasladadas a la iglesia de El Salvador, así como ocho lienzos. Los demás elementos litúrgicos y el resto de los objetos de culto, tanto altares como enseres, fueron desmontados en transcurso de los últimos cuarenta años y trasladados a distintas zonas de la Provincia y al extranjero. Solo se ha mantenido y conservado la capilla lateral este, llamada del Rosario; de planta cuadrada y cubierta con bóveda esférica rebajada. En la actualidad est

En la actualidad este templo ultima su rehabilitación y restauración y pasará a ser un espacio multiuso para actos culturales, educativos, centro turístico y de celebración de congresos.

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