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Categoría: Nuestro patrimonio

Las murallas y las puertas de Sevilla

 
LAS MURALLAS Y PUERTAS DE SEVILLA

Será en la Híspalis romana cuando se comiencen a construir las murallas entre los años 68 y 65 a.c., en esta época estará Julio César de cuestor en Sevilla. Se construirá tanto el recinto amurallado como el acueducto de los caños de Carmona.

En cuanto al acueducto comentar que traerá el agua del manantial de Santa Lucía desde la vecina población de Alcalá de Guadaira situada a una distancia de 20 Km de la ciudad.

Parte de su recorrido transcurriría por túneles subterráneos el resto será un trayecto aéreo soportado por cuatrocientos arcos que conformaban este viaducto que llegaría a la ciudad por la Puerta de Carmona.

Tas la citada puerta se situaba un gran depósito que abastecía a los palacios de la aristocracia, instituciones religiosas, fuentes y baños públicos. Los Reales Alcázares eran abastecidos directamente a través conducciones cerámicas empotradas en sus lienzos dando servicio para el consumo, para baños así como para albercas y aljibes destinados al riego de huertos y jardines del Alcázar.

Pero volvamos a esta muralla que protegerá a la ciudad y que durante la historia se irá ampliando paulatinamente hasta convertir a Sevilla en una de las mejores ciudades fortificadas de Europa. Durante la época romana la ciudad de Híspalis se asentará sobre la antigua población nativa de Ispal y cambiará la empalizada que defendía la ciudad durante la dominación cartaginense por la una muralla de la que en la actualidad solo quedan unos pocos restos en la zona del Alcázar.

Durante el periodo visigodo la población se mantendrá estable por lo que no será necesario modificar el perímetro amurallado.

Durante el periodo visigodo la población se mantendrá estable por lo que no será necesario modificar el perímetro amurallado.

   

Ya en época islámica en el año 844 se produce el asalto a la ciudad por los vikingos, que lo arrasarán todo y destruirán sus defensas. El emir Abderraman II mandará reconstruir las murallas.

Años más tarde en 913 será Abderraman III quien mande destruir las murallas y puertas de la ciudad para evitar levantamientos, insurrecciones e intentos de secesión en la ciudad de Isbilia contra el emirato.

En 1923 Abu al-Qasin, primer rey de la taifa de Sevilla, levantará de nuevo las murallas para defenderse de posibles asaltos de tropas cristianas y de taifas vecinas.

Pero será durante el gobierno del sultán Alí Ibn Yúsuf entre los años 1106-1143 cuando se lleve la mayor ampliación del recinto amurallado siendo prácticamente duplicado alcanzando un perímetro de siete kilómetros, con 166 torres, 13 puertas y 6 postigos que envolvían una superficie de 300 hectáreas.

Posteriormente no se volverá a realizar ninguna otra ampliación, pero la presión de la conquista cristiana llevará a reforzar las defensas construyéndose fosos y antemurallas en numerosos tramos.

Debido a lo inaccesible de sus defensas Fernando III preferirá sitiarla antes de asaltarla frontalmente. El asedio comenzará el 24 de agosto de 1247 para capitular finalmente el caid Axataf el 23 de noviembre de 1248. El rey Fernando III entrará a la ciudad por la puerta de Goles, desde entonces también se le conocerá como ¨Puerta Real¨.

Durante la edad media Sevilla sería considerada como una de las mejores ciudades amuralladas de Europa. Tras la conquista cristiana esta fortaleza perderá su función defensiva, sirviendo desde entonces para contrarrestar las múltiples crecidas del rio y para el control de acceso de personas y mercancías.

Vistas de las murallas de Sevilla en el tramo de la Macarena

Plano de Sevilla de 1848

Disposición de las puertas sobre el plano de Sevilla de 1848

LAS PUERTAS DE SEVILLA

Puerta de Jerez:  ¨BAB AL SHARISH¨ de origen califal, estaba situada en el extremo oeste de la calle de San Gregorio, en dirección al río. En ella había grabados unos versos alusivos a la historia de la ciudad.

 

Puerta de San Fernando: construida en el siglo XVIII fue la más moderna; se localizabaa la altura de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla.

Puerta de la Carne: ¨BIB AHOAR¨ o de la Judería antes ¨BAB CHAUAR¨ o de las Perlas, de origen almorávide y reformada totalmente en el siglo XVI; se hallaba en la calle Menéndez Pelayo, a la altura de la calle Santa María la Blanca.

Puerta de Carmona: ¨BAB KARMUNA¨ de origen almorávide, reformada totalmente en el siglo XVI y derribada en 1868; se encontraba situada en la esquina de las calles de San Esteban con Menéndez Pelayo

Puerta del Osario: ¨BAB ALSARIA¨ de origen almorávide,se localizaba entre las calles Valle y Puñonrostro

Puerta del Sol: ¨VIB ALFAR¨ de origen almorávide y reformada en el siglo XVI; se situaba al final de la calle Sol, y su nombre procede del sol que tenía grabado sobre el dintel.

Puerta de Córdoba: ¨BAB KURTUBA¨ de origen almorávide y reformada en el siglo XVI; situada frente al convento de los Capuchinos, es una de las que mejor conserva la disposición originaria.

 

Puerta de la Macarena: ¨BAB AL MAKRIN¨ de origen almorávide y reformada en el siglo XVIII; situada frente a la Basílica de La Macarena

Puerta de la Barqueta: ¨VIB AR RAGEL¨ de origen almorávide fue reformada constantemente; también denominada puerta de la Almenilla, se hallaba en la calle Calatrava, en la plazoleta del Blanquillo.

Puerta de San Juan: de origen almorávide; estaba situada en la calle Guadalquivir, entre la calle San Vicente y Torneo.

Puerta Real: ¨BAB ER GOLES¨ de origen almorávide y reconstruida en el siglo XVI, también denominada puerta de Goles; se encontraba en la esquina de la calle Goles con la calle Alfonso XII.

 

Puerta de Triana: ¨BAB TRIANA¨ de origen almorávide y reconstruida en 1585 algo más al norte, fue derribada en 1868; estaba en la actual calle Zaragoza, en la confluencia con la calle Moratín, donde en la actualidad está señalado.

Puerta del Arenal: de origen almorávide y reconstruida en el siglo XVI y en el XVIII; se situaba en la esquina de la calle Castelar con la calle García de Vinuesa.

 

Postigo del Aceite: ¨BAB AL SEITE¨ conocido en época imperial como ¨PUERTA DE LOS AZACANES¨ de origen almorávide y muy reformado, conocido así por ser el lugar por donde entraba el aceite, se encuentra cerca del edificio de Correos.

Postigo del Carbón: de origen almorávide se trasladó en el siglo XVI del principio al final de la calle Santander, antes denominada del Carbón, de la que tomó el nombre.

Arquillo de la Plata: Postigo o arco de acceso perteneciente a la antigua muralla del Alcázar, situado en la Avenida de la Constitución.

En el año 1886 con la declaración de la ´Revolución Gloriosa¨, se ordenará la demolición de las murallas y puertas de Sevilla. Se crea la necesidad de expandir la ciudad rompiendo el cinturón urbano que constituían las murallas de la urbe.

Con esta decisión se echaría abajo un monumento colosal, con una extensión superior a los siete Kilómetros, con ciento cincuenta torres y sus monumentales accesos; una veintena de puertas y postigos que daban entrada a aquel recinto almohade que fue creciendo hasta alcanzar las trescientas hectáreas que envolvía.

De sus accesos solo quedan cuatro: la Puerta de la Macarena, la Puerta de Córdoba, el Arquillo de la Plata y el Postigo del Aceite, del resto solo sus nombres localizados en los lugares que ocupaban: Puerta Osario, Puerta de la Carne, Puerta de Carmona, Puerta Triana, Puerta Jerez…..

Puerta de la Macarena y Puerta de Córdoba

Arquillo de la Plata o de la Victoria y El Postigo del Aceite

De sus murallas hoy en día quedan múltiples restos diseminados por toda la ciudad, muchos de ellos se encuentran ocultos entre edificios, estos tramos no fueron demolidos y quedaron integrados como paramentos o muros medianeros de los inmuebles que se habían construidos al amparo de la muralla y que los albergaban desde hacía siglos.

Destacaremos los restos situados entre la Puerta de la Macarena y la Puerta de Córdoba que conservan su antemuralla.

Se pueden contemplar tramos en los jardines del Valle.

Calle Puñonrostro (Puerta Osario), tras unas obras realizadas aparece un tramo oculto con dos almenas pertenecientes a este acceso de la ciudad.

Inmediaciones del Alcázar en el Barrio Santa Cruz (antigua Judería)

Murallas exteriores del Alcázar Calle del Agua.

Tramo de muralla del Alcázar en el Paseo Catalina de Ribera.

Los muros que protegen el Alcázar son los restos más antiguos que se conservan de la época islámica correspondientes al periodo califal del siglo X.

En cuanto a las torres se conservan numerosos vestigios de aquel complejo defensivo que superaba los ciento cincuenta baluartes desde los que se observaba y protegía la ciudad.

Con este documento he pretendido hacer un amplio recorrido por las murallas de Sevilla, una de las de mayores dimensiones de Europa y considerada como inexpugnable. En cuanto a los restos que se conservan están salpicados por toda la ciudad y he recogido algunos de los más relevantes.

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