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Categoría: Proyectos

Andamio multidireccional para el apuntalamiento de artesonados mudéjares

El apuntalamiento de los artesonados o armaduras del convento Madre de Dios de Sevilla nos lleva a diseñar una serie de estructuras con andamios multidireccionales que se adapten a la geometría de estos. Se intervendrá en la bóveda del presbiterio, en la cabecera de la nave principal y en dos cuadrales anexos a esta.

El presbiterio está recubierto por un artesonado poligonal de 8 caras y cinco paños, siendo una de las pocas muestras que se conservan de esta distribución en España.

Andamio multidireccional para el apuntalamiento de artesonados mudéjares

Se encuentra revestido con una rica policromía y un arco toral sostenido por columnas dóricas que separan el presbiterio del resto de la iglesia. Esta zona está decorada con pinturas de Lucas de Valdés.

La nave principal es de planta rectangular, denominada de tipo de cajón, su interior se encuentra cubierto por un espléndido artesonado de lacería de cinco paños, a sus pies se disponen el coro alto y el bajo coro.

Para la zona del presbiterio el andamio se adaptará al desnivel que este presenta creando una estructura de vanos 1.00m x 1,50m de que se disponen longitudinal y transversalmente en cuyos extremos y cuatro esquinas vuelan ménsulas de 1.00m en el tramo superior a modo de paraguas, adaptándose a los ocho planos inclinados del artesonado.

En la cabecera de la nave, la estructura se repite, si bien se apuntalan tres caras del artesonado. En la base, la existencia de lápidas de enterramientos nos lleva a disponer vigas Soldier para el reparto de las cargas que transmiten los pies verticales al piso, evitando el apoyo directo en estas.

Con dos torres de andamio apuntalamos los cuadrales que dan forma al artesonado en la cabecera y de los que parten dos caras.

El uso del andamio multidireccional Ringscaff de medida métrica de nuestro proveedor Scafom-Rux, nos permite crear estructuras con alta capacidad de carga, adaptables a los desniveles y en las que se pueden disponer los pies a las distancias precisas dependiendo de los brazos horizontales que se utilicen, pudiendo emplear las medidas de 0.75, 1.00, 1.50, 2.00, 2.50 y 3.00m, medidas que nos permiten sumando dos pasar a una tercera.

Para esta obra, su dirección técnica cuenta con el asesoramiento del departamento técnico de Alquiansa a la hora del desarrollo de la estructura necesaria para este apuntalamiento. Nuestra dilatada experiencia en el montaje de andamios para la restauración así como en el desarrollo de estructuras especiales nos avala para aportar soluciones adaptadas a cada trabajo.

Plano del montaje de andamio multidireccional para el apuntalamiento de artesonados mudéjares

Fotos del montaje de andamio multidireccional para el apuntalamiento de artesonados mudéjares

Los artesonados mudéjares o armaduras de Par y Nudillo

En contra de lo que se piensa, esta técnica no tiene origen islámico, pues no existe en esta cultura ningún ejemplo que lo corrobore, se desarrollaría en la España hispanomusulmana entre los siglos XIII y XIV y habría sido en una de las ciudades en auge en aquel momento, Sevilla, Granada o Toledo en la que surgiera y extendiéndose rápidamente al resto de la península.

Esta técnica tiene origen cristiano con tecnología germánica, posiblemente visigoda, serán los carpinteros que dominaban la geometría los que se encargaran de crear y difundir este arte, fusionando las formas geométricas islámicas a las cubiertas de madera de los edificios que construían.

Estas armaduras se componen de dos series de vigas inclinadas de acuerdo con la pendiente del faldón de la cubierta, que se contraponen en ángulo en el vértice o cumbrera y se apoya en los estribos junto a los tirantes y soleras repartiendo el empuje horizontal a los muros del edificio. Se disponen en pequeños intervalos que se denominan pares y para evitar el pandeo se colocan a una distancia de un tercio desde la cumbrera y en posición horizontal los nudillos, que unen los pares de los faldones enfrentados. En ocasiones estos nudillos se cubren con una tablazón decorada ricamente con motivos geométricos y que recibe el nombre de almizate.

La carpintería de lazo o de par y nudillo se describe en el libro ¨Manuscrito primero de las reglas de la carpintería de lo blanco¨ del carpintero sevillano del siglo XVII Diego López Arena.

Enrique Nuere Matuato, arquitecto y carpintero (como a él le gusta definirse) ha redescubierto las olvidadas técnicas de la carpintería de lazo española con la que se construyen los artesonados o armaduras mudéjares. A través del estudio de este códice, ha sabido desentrañar cómo se trazaban estas complejas estructuras de madera para las que no se utilizaban planos. Será el uso de tres cartabones: de armadura, albanecar y coz de limas, lo que permitiría a dichos carpinteros el fácil diseño del trazado y la construcción de estas armaduras que se extenderán rápidamente por el resto del territorio hispano para posteriormente exportarlas a las colonias americanas y perdurando su uso hasta el siglo XVIII.

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